![]() | EXPRESIÓN LIBREFlor de Rocío Arrieta Méndez |
| 28 Ago 2024 - 10:15hrs
Los resultados electorales obtenidos en las elecciones del 2 de junio pasado, dieron como consecuencia que nuestro país pasara a cobrar importancia mediática y real con los principales grupos de inversionistas a nivel mundial así como con los asesores financieros más importantes del orbe.
Lo anterior no se debe a que nos estén viendo actualmente como un país para inversiones a corto, mediano o largo plazo; es todo lo contrario. La política económica y de gobierno que identificó al régimen agonizante de López Obrador se caracterizó, entre otras arbitrariedades, por destruir las instituciones más sólidas y eficientes del país, así como por su ataque constante e incisivo en contra del Poder Judicial Federal. La presidenta electa, Claudia Sheinbaum, no es tan radical y sabe de la importancia de que las reformas que están ya en puerta sean más moderadas y principalmente que den certeza de apego a la legalidad. Lo anterior mantiene estables a los mercados internacionales y al local.
Lamentablemente aún y a estas alturas, López Obrador tiene margen de maniobra para terminar de hundir los últimos clavos al ataúd y sepultar así de tajo nuestra democracia y nuestra garantía de justicia. Su empecinamiento traerá complicaciones al nuevo gobierno federal próximo a iniciar y dejará un mal precedente en la futura presidenta por su falta de carácter ante su mentor.
Por un lado ya vimos la decisión del Instituto Nacional Electoral para la conformación del nuevo Congreso Federal, otorgando a Morena y a sus aliados el 73% de representación, lo que les daría la mayoría calificada y así realizar las reformas constitucionales sin contrapeso. Todavía está pendiente la determinación final del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
Seguido a lo anterior y como ya está sucediendo, Morena y sus aliados proceden a la tan ansiada y anhelada reforma al Poder Judicial de la Federación, lo que significaría un enorme retroceso en ese rubro. Como es sabido se pretende que la designación de jueces, ministros y magistrados sea mediante elección popular. Una aberración que elimina la profesionalización de los empleados de ese poder que debería ser independiente.
Los dos anteriores escenarios van de la mano y es lo que nos tiene en la mira de las calificadoras internacionales, asesores financieros, inversionistas globales, entre otros, quienes están esperando y observando cómo se desarrollan los esquemas planteados en los siguientes días. Todo aquel inversionista extranjero e incluso nacional, está advertido de en caso de que las reformas obradoristas salgan avantes, sus capitales quedan en estado de indefensión y en riesgo latente de perderse, ya que esa política se estima que prevalezca cuando menos los próximos diez años.
Lo anterior nos afecta a todos los mexicanos de manera directa e indirecta porque significará un duro golpe para nuestra economía en razón que no habrá inversión, no habrán fuentes de empleo y el único garante económico será el eterno estado protector que ha sido creado obesa e intencionalmente por la mal llamada 4T, con la única finalidad de seguir conservando su clientelismo electoral.