![]() | Bitácora del directorPascal Beltrán del Río |
| 02 Abr 2025 - 09:53hrs
Los satélites de investigación científica Terra, de la NASA, y NOAA-20 y NOAA-21, de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, son una fuente muy importante de información relacionada con fenómenos climáticos extremos, incluido el calentamiento global.
Los tres realizan órbitas polares, cruzando el Ecuador varias veces al día, proceso en el que recogen datos sobre incendios forestales y erupciones volcánicas –entre otras cosas–, mismos que transmiten a la Tierra en tiempo real y que se almacenan en archivos para consultas públicas. Fueron lanzados en 1999, 2017 y 2023, respectivamente.
El astrónomo mexicano Andrés Eloy Martínez Rojas se dio a la tarea de revisar la información que han recabado dichos satélites en su paso sobre territorio mexicano, y, al introducir las coordenadas del rancho Izaguirre, en el municipio jalisciense de Teuchitlán, descubrió que ha habido por lo menos cinco incendios en el lugar en los últimos seis años.
Las fechas en las que los satélites recogieron huellas de calor consistentes con la presencia de fuego son el 26 de enero y el 30 de diciembre de 2019, el 17 de junio de 2020, el 15 de marzo de 2023 y el 2 de febrero de 2025.
Los datos son relevantes para los trabajos periciales en el rancho, donde, de acuerdo con versiones oficiales y de testigos, hubo personas que fueron llevadas allí –bajo engaños, como la promesa de falsos empleos– y luego obligadas a realizar ejercicios de adiestramiento con la finalidad de ser utilizadas en tareas de sicariato. Quienes no cumplían las exigencias de sus captores eran asesinadas en ese mismo sitio, donde, a decir del fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, aparecieron fragmentos óseos humanos.
De acuerdo con las cerca de mil 800 evidencias que se han recogido en el rancho –algunas de ellas reconocidas por familiares de personas desaparecidas–, unos 200 individuos pudieron haber pasado por el lugar en un lapso de algunos años.
En septiembre del año pasado, la Fiscalía de Jalisco y la Guardia Nacional liberaron a personas que se encontraban secuestradas en el rancho y detuvieron a sus captores. A partir de ese momento, el lugar quedó bajo custodia de la primera institución.
Sin embargo, cuando el 5 de marzo llegó, por un pitazo, el colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco, el rancho se encontraba vacío, aunque con una gran cantidad de zapatos, ropa y otros objetos, que pudieron haber pertenecido a personas que estuvieron en el lugar contra su voluntad.
La difusión de fotos y videos de lo que encontró el colectivo, sumada a testimonios de las víctimas que lograron sobrevivir, creó un escándalo nacional que no se ha apagado. Aunque hay versiones sobre que los cuerpos de las personas asesinadas eran incinerados allí mismo, aún no se hay un reconocimiento oficial. El 25 de marzo, la FGR tomó control del rancho y atrajo la investigación, por lo que el trabajo pericial está en sus manos.
La información proveniente de los satélites no corresponde con quemas agrícolas, tanto por la época del año en que se detectó el fuego –en algunos casos– como por la potencia radiante, menor a la de aquéllas, y la ausencia de cicatrices como las que deja la combustión de los remanentes de cultivos, dice el astrónomo Martínez Rojas, quien antes había recurrido a los archivos de Terra para probar que nunca hubo un incendio en el basurero de Cocula, Guerrero, como el que se incluyó en las investigaciones de la exPGR sobre el caso Ayotzinapa.
Entrevistado para esta columna, Martínez Rojas admite que los datos sobre los incendios en el rancho Izaguirre no son concluyentes.
“Son insumos para la investigación”, afirma. “Lo que sabemos por ahora es que, entre enero de 2019 y febrero de este año, hubo cinco episodios de fuego en el lugar. Nadie puede asegurar, por ello, que se quemaron cuerpos, pero es una posibilidad que las autoridades están obligadas a investigar”.
BUSCAPIÉS
*Hoy, a las 4 de la tarde, tiempo de Washington, el presidente Donald Trump dará a conocer los aranceles que impondrá a distintos países, por lo que este 2 de abril podría decretarse, en los hechos, el fin del libre comercio que el mundo ha conocido desde hace más de tres décadas.