![]() | Bitácora del directorPascal Beltrán del Río |
| 25 Mar 2025 - 09:58hrs
El oficialismo quiere convencernos de que “México es el país más democrático del mundo” por el hecho de que el 1 de junio se llevará a cabo una elección de juzgadores, que fue impuesta con el evidente objetivo de someter al Poder Judicial.
Sin embargo, para que un país sea realmente democrático se requiere una cosa básica que México está demostrando no tener en un número creciente de contiendas: elecciones libres, en las que los candidatos compitan en una cancha pareja y en la que los votantes tengan muchas opciones para escoger.
Desde hace algunos ciclos electorales, aspirantes a diferentes cargos de elección popular han venido denunciando amenazas por parte de grupos interesados en que no participen en los comicios, porque ellos ya han decidido –por encima de la voluntad popular– quién debe salir ganador.
Al final del pasado proceso, la consejera electoral Dania Ravel dio a conocer que más de siete mil candidatos propietarios y suplentes renunciaron a sus aspiraciones por diversos motivos, entre ellos las amenazas. Dichas declinaciones se dieron en el contexto de las elecciones más violentas que se hayan celebrado en la historia de México, en las que más de 90 políticos fueron asesinados.
En este 2025, cuando sólo habrá comicios en Veracruz y Durango –además, claro, de las elecciones judiciales que se llevarán a cabo en todo el país–, las cosas comienzan a pintarse del mismo color.
Ayer, una candidata a alcaldesa en La Antigua –municipio veracruzano que tiene en su historia el haber alojado el primer ayuntamiento del país– subió un video en las redes sociales para anunciar que renunciaba a sus aspiraciones.
Entre lágrimas, Anell Acevedo Castellanos, quien buscaba participar bajo las siglas del Partido del Trabajo, dio a conocer que había recibido “una sugerencia muy concreta, pidiéndome que me retirara de la contienda electoral”.
Contó que había sentido “bastante miedo” y opinó que “la política de ninguna manera debe ser bajo amenazas de ningún tipo, hacia ningún candidato”. Luego de intentar ser la abanderada de Morena, había recibido la invitación del PT, y la había aceptado “porque gente seguía conmigo”.
Esta semana pensaba registrarse ante el órgano electoral local, pero “por cuestiones ajenas a mí, que no esperaba y que duelen y que asustan”, decidió no participar. “Se salen con la suya, valoro mucho mi vida y la de mi familia”, afirmó.
Junto con ella, también han anunciado su renuncia diversos candidatos a juzgadores en Tamaulipas, por lo que puede afirmarse que este año las presiones de grupos criminales seguirán dejando su marca en las elecciones mexicanas.
Con esta realidad, donde la violencia decide en lugar de los electores, ¿en serio puede decirse que México es “el país más democrático del mundo”?
BUSCAPIÉS
*Casi todo lo que relató ayer en la conferencia mañanera Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, a partir de las declaraciones que hizo Gregorio Lastra, presunto participante en los crímenes cometidos en el rancho Izaguirre, coincide con lo que había denunciado el grupo Guerreros Buscadores de Jalisco: hubo reclutamiento forzado en ese lugar, las víctimas fueron obligadas a cambiarse de ropa y a participar en ejercicios de adiestramiento, y quienes se oponían o no daban el ancho eran torturados y/o asesinados. ¿Entonces?
*El gobierno de Zacatecas, que encabeza David Monreal, no fue informado sobre el operativo federal que puso fin a las actividades en el narcolaboratorio en el municipio de Valparaíso, mismo que fabricaba cantidades industriales de drogas sintéticas. Hay que preguntarse si esto fue por desconfianza en Monreal, cuyo hermano Ricardo ha hecho varios desaires a la presidenta Claudia Sheinbaum. Y también, por qué no hubo detenidos. ¿Alguien dio el pitazo a los responsables del laboratorio? ¿Acaso se intervino un sitio vacío, luego de que lo señalaron los servicios de inteligencia de Washington?