Circo, maroma y teatro del sistema penitenciario en México

Tinta y tinte de una mujer

Valeria Aime Tannos Díaz

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| 18 Feb 2025 - 09:23hrs

El sistema penitenciario del país siempre me ha parecido una enorme laguna que se basa, principalmente, en privilegios, posiciones socioeconómicas, “buenos contactos” y muchas veces hasta en circo, maroma y teatro. Antes de entrar de lleno al tema y comenzar a presentar datos y estadísticas, me gustaría explicar qué es el sistema penitenciario y cómo funciona (o cómo debería funcionar)


 


Según un informe de la UNAM el sistema penitenciario es, “el conjunto de disposiciones legales y de instituciones del Estado que tienen por objeto la ejecución de sanciones penales de privación o restricción de la libertad individual”. Las instituciones a las que se refiere son llamados Centros de Readaptación Social (CERESO) en los cuales se busca que las personas detenidas puedan cumplir su condena y regresar a la sociedad. Me encantaría saber cuántas veces ha pasado eso.


 


Entrando ahora sí a los datos duros: a finales del 2023 el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) realizó un censo penitenciario en el que 86,984 personas que se encuentran en un CERESO no tienen sentencia, eso representa un 37,3 % de la población total de personas privadas de su libertad en el país (y creo que la cifra se queda corta con todos los testimonios a los que he tenido acceso) e incluso hay un desglose de cómo están distribuidas las personas dentro de esa cifra.


 


El 50.2% de esas personas estaban en prisión preventiva oficiosa, la cual está en debate para eliminarse, el 23.9% se encuentran en prisión preventiva justificada; más de 15, 000 personas llevaban más de dos años esperando una sentencia y 4 de cada 10 personas privadas de la libertad en México no tienen sentencia. Esto es gravísimo, no tenemos sentencias, pero lo que sí tenemos es a “influencers” con muchos “contactos” para poder entrar a esos centros y entrevistar a personas que han cometido los peores delitos de nuestros tiempos.


 


Hablar del sistema penitenciario en México es un tema muy complejo y con muchos debates. Evidentemente tenemos un Estado de Derecho, pero también hemos visto cómo esas mismas reglas e instituciones empiezan a tambalear cuando se trata de un caso mediático, los cuales tenemos muchos, pero ¿Cuándo no es mediático no hay justicia? ¿Cuándo no hay dinero o “contactos” no se puede tener acceso a sentencias? ¿Qué tal a abogados? ¿Y a justicia?


 


Me permití investigar un poco acerca de las mujeres en las prisiones y fue todavía menos alentador. La población femenina en las cárceles es muy baja, únicamente abarca el 4.87% de la población total en los CERESOS, de las cuales menos de la mitad tienen sentencia. No trato de justificar o poner pretexto respecto a por qué es tan baja la cifra de mujeres privadas de la libertad, mi punto es que, con un número tan bajo ¿Se les pone suficiente atención a las mujeres dentro de los centros?


 


La respuesta es que no; la infraestructura, la organización y el funcionamiento de los centros no están diseñados para las mujeres, independientemente de que su delito sea de fuero común o federal, incluso La Comisión Nacional de Derechos Humanos sacó un informe en el que dice que el 64.80% de las mujeres detenidas están en centros mixtos y en condiciones mucho más precarias que las que están en centros femeniles.


 


Esto no se trata únicamente de las comodidades que tengan o de las que carezcan las mujeres, o las necesidades que no estén siendo cubiertas, se trata del nivel de violencia que viven en centros mixtos, tanto como por parte de los reos que de los custodios. Es verdad que hombres y mujeres viven en condiciones nada humanas al estar detenidos; no tienen suficiente comida, agua, actividades de readaptación, camas, ropa y a veces no ven la luz del sol por días.


 


Pero lector, ahora imagínate vivir en esas condiciones y aparte de todo sufrir violencia diaria. Hay testimonios de mujeres que están días manchadas de la ropa porque les llega la menstruación y no tienen acceso a absolutamente nada de higiene personal, se supone que esos centros te van a readaptar a la sociedad ¿Lo lograrán violentando los derechos humanos? ¿Cómo lo harán si muchas personas no tienen ni sentencia? Es evidente que el sistema no funciona.


 


El mismo informe de la CNDH arroja que todos los CERESOS tienen sobrepoblación de reclusos, incluso, los femeniles tienen mucha más sobrepoblación, muchas veces por eso deben ser llevadas a centros mixtos. Imaginémonos en un cuarto, con una litera para dos camas, pero en lugar de dos camas hay 5 o 6 colchones o pedazos de cobijas para dormir y de igual manera imagínate ocupar ese espacio para nuestras necesidades biológicas, como ir al baño.


 


No trato de justificar a las personas que han cometido delitos gravísimos, pero lo que sí trato de hacer es evidenciar que todos los días se les violentan sus derechos humanos y que, aunque sean criminales, eso no los excluye de ser personas y de tener derechos. Si el sistema penitenciario de verdad funcionara como debería, no existirían estos hechos y nadie tendría la necesidad de exhibir lo que sucede adentro; la información que he leído sobre este tema es abrumadora.


 


Para las mujeres estas críticas siempre suelen ser más duras, se espera tanto de la “feminidad” y la “ternura” de las mujeres que ellas cargan con dos sentencias; si es que tienen suerte, un buen abogado o dinero, cargarán con la sentencia legal y aparte con la sentencia social, que es muy dura. La cantidad de mujeres que logran salir de los CERESOS y tratan de readaptarse es muy baja.


 


Me gustaría dejar aquí el nombre del informe del que saqué toda la información; el tema es tan extenso que las palabras no alcanzan para expresarlo aquí, pero considero que vale la pena leer y exponer el circo, la maroma y el teatro en los que parece que se ve envuelto nuestro sistema penitenciario, y no me refiero a las “influencers” que tienen acceso a entrevistar reclusos, me refiero a las personas encargadas de dar justicia y de hacer valer nuestros derechos humanos.


 


“INFORME ESPECIAL DE LA COMISIÓN NACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS SOBRE EL ESTADO QUE GUARDAN LOS DERECHOS HUMANOS DE LAS MUJERES INTERNAS EN CENTROS DE RECLUSIÓN DE LA REPÚBLICA MEXICANA”


 

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